Defender la historia, para que no muera el pasado…
Hoy, más que nunca, con un auténtico y sincero espíritu localista, de amor y veneración hacia el terruño nativo, debemos defender nuestra historia, manteniendo siempre vivas, vigentes, latentes y palpitantes, la memoria del pasado, las tradiciones del ayer, la idiosincrasia lugareña y, la identidad y los valores ciudadanos de Chivilcoy. Defender nuestra historia, rescatando y recuperando tantos nombres, figuras y personajes, como sucesos, episodios, hechos y acontecimientos, que conforman el patrimonio comunitario y, las raíces y huellas fundacionales de nuestra ciudad. Defender nuestra historia, para que Chivilcoy, en el presente o en un futuro próximo, pueda convertirse en un polo de atracción turística, capaz de convocar a muchos contingentes de viajeros foráneos, que visiten y aprecien la geografía urbana, el paisaje campesino y, distintos sitios inmuebles o edificios, verdaderos puntos de referencia, de la historia, la arquitectura, la educación y el quehacer artístico y cultural de nuestra ciudad; sumándose a ello, datos, informaciones y reseñas ilustrativas, del acervo histórico y la vida vecinal de Chivilcoy. Sin esos espacios y puntos de referencia, sin nada interesante, curioso y atrayente, para exhibir, presentar y mostrar, Chivilcoy, se transformaría en una ciudad del oeste bonaerense, opaca, deslucida e irrelevante, sumida en la obscura noche de la chatedad, la monotonía y la intrascendencia…
Hoy, más que nunca, debemos defender nuestra historia, como una antítesis o contracara a la destrucción del patrimonio edilicio y urbano, a través de operaciones inmobiliarias, frías y especulativas, carentes de amor y sentimientos localistas, que están sólo movidas o motivadas por propósitos y afanes de lucro y, beneficios económicos y pecuniarios…
Defender nuestra historia, para que no muera el pasado…
Defendamos nuestra historia, / los sucesos del pasado, / el recuerdo emocionado, / la vieja y perenne gloria… / Despertemos la memoria, / con un fervor encendido, / y al ayer, casi perdido, / revivamos, firme y fuerte, / salvándolo de la muerte, / el silencio y el olvido.
Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro de la Academia Porteña del Lunfardo.