
[su_dropcap]E[/su_dropcap]l 24 de marzo, se conmemora el “Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia”, una efemérides establecida en el año 2002, a través de la ley nacional Nro. 25.633, para recordar, aquel miércoles 24 de marzo de 1976, cuando las tres Fuerzas Armadas, derrocaron al gobierno de la presidenta María Estela Martínez de Perón; asumiendo entonces, el poder y el control de toda la República, una junta castrense, compuesta por el teniente general Jorge Rafael Videla, el almirante Emilio Eduardo Massera y el brigadier general Orlando Ramón Agosti. El golpe de estado militar, instauró en el país, una etapa de facto, bajo el nombre de “Proceso de Reorganización Nacional”, y el 29 de marzo de 1976, prestó juramento y asumió, como presidente de la Nación, el teniente general Jorge Rafael Videla.
El “Proceso”, se extendió durante más de siete años, hasta el 10 de diciembre de 1983, al producirse el retorno al sistema democrático y el orden constitucional, con la asunción como presidente de la Nación, del Dr. Raúl Ricardo Alfonsín, electo en los comicios del 30 de octubre, de ese mismo año. En Chivilcoy, el 23 de marzo de 2005, durante la administración municipal del Dr. Ariel Fabián Franetovich, en un predio ubicado, sobre la avenida Dr. José León Suárez, y la avenida Nro. 9 “Protesta de los Labradores”, se llevó a cabo la inauguración del Parque y Monumento de la Memoria, el cual, tiene el propósito de evocar y tributarles, un permanente y sincero homenaje, a distintas víctimas, oriundas de nuestra ciudad, muertas o desaparecidas, durante la época del proceso militar.
En la oportunidad, de la citada inauguración, las autoridades de la comuna, declararon “Ciudadana Ilustre”, a la destacada y prestigiosa docente chivilcoyana, profesora Adelina E. Dematti de Alaye, una de las principales y valientes fundadoras, del grupo de Madres de Plaza de Mayo, de la ciudad de La Plata, y una tenaz e infatigable luchadora, en favor de la verdad y la justicia, el esclarecimiento de las desapariciones y la gran causa de los derechos humanos. La profesora Adelina E. Dematti, nació en Chivilcoy, el 5 de junio de 1927, y falleció en La Plata, a los 88 años de edad, el 24 de mayo de 2016. En el mes de mayo de 2010, la Universidad Nacional de La Plata, la proclamó «Doctora Honoris Causa», y el 5 de junio de 2015, durante la administración comunal, del profesor Dario Speranza, se le impuso su nombre, al «Complejo Histórico Municipal». de En tanto, el 23 de marzo de 2006, hubo de presentarse, en el recinto del Honorable Concejo Deliberante, el volumen “¿Acá… no pasó nada?”, una investigación de carácter histórico, que incluyó diversos testimonios alusivos, y fue realizada por alumnos, de diferentes establecimientos educacionales, de nuestro medio, con la coordinación de la profesora Claudia Ubelart. Esta publicación, se editó con el patrocinio y el apoyo, de la “Comisión por la Memoria”, de la provincia de Buenos Aires.
Al 24 de marzo de 1976, por Carlos Armando Costanzo.
Veinticuatro de marzo: Negro día, que en el tiempo y los años, aún perdura, con su acento marcial de dictadura, y su voz militar, drástica y fría. Ambición de poder, altanería, el secuestro, el ultraje, la tortura; el temor, el silencio, la censura, y el pesar de la noche tan sombría… Veinticuatro de marzo: Mano fuerte, el fusil y el fantasma de la muerte, el dolor por los desaparecidos… Una fecha, que ayer, marcó a la historia, y hoy, aviva y sostiene la memoria, más allá…, más allá de los olvidos.
La Memoria, por Carlos Armando Costanzo.

Conservemos despierta la memoria, de los hechos y etapas transcurridas, rescatando las cosas ya perdidas, en un túnel de larga trayectoria… Conservemos la esencia de la historia, junto al hondo recuerdo de otras vidas, y soñemos las horas presentidas, del futuro y su imagen promisoria… Mantengamos bien nítido y vigente, el libro del ayer, y firmemente, luchemos con pasión, por difundirlo… La experiencia murmura a nuestro lado: A LOS PUEBLOS QUE OLVIDAN SU PASADO, EL TIEMPO LOS CONDENA A REPETIRLO.
Hay una historia, por Carlos Armando Costanzo.

Hay una historia obscura y dolorosa, de represión, de llanto y de gemido; todo el horror del desaparecido, todo el temor, vibrando en cada cosa. Hay una historia trágica y penosa, que espera la justicia, sin olvido, y sale a luz, latido más latido, como una sombra inmensa y angustiosa. Queda el recuerdo atroz de la tortura, el centro clandestino, la orden fuerte; las tumbas del silencio y de la muerte, las Madres de la lucha, fiel y dura. Detrás de la verdad, hay una historia… No perdamos la voz de la memoria.
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