
Fachada de la Casa de la Independencia, registrada, por el fotógrafo italiano Ángel Paganelli en 1869.
El Archivo Literario Municipal, se adhiere, jubilosamente, a la celebración del glorioso Bicentenario de la Independencia Nacional, con el presente folleto, didáctico y evocativo, que se distribuye, en distintos establecimientos educacionales de Chivilcoy, con un noble y sincero propósito de homenaje a la Patria y los ilustres próceres, y de fomento y divulgación, de la historia argentina, el pasado lugareño y, el rico y valioso ayer de nuestra ciudad; un ayer que, debemos preservar y difundir. El Archivo, invita, asimismo, a los Jardines de Infantes, Escuelas primarias y Colegios secundarios, de nuestro medio, a participar del proyecto de “Visitas Guiadas”, al Palacio Municipal, y a la propia sede del repositorio (Calle Bolívar Nro. 319), como también, del ciclo de charlas ilustrativas, sobre diferentes aspectos y facetas, del historial chivilcoyano, bajo la denominación “El Archivo ambulante” y “La Valija del Recuerdo”. El Archivo Literario Municipal, se creó el 18 de octubre de 1984, y funciona en las instalaciones del Museo Municipal de Artes Plásticas “Pompeo Boggio”. Nació desde la nada y un punto cero, y hoy, puede exhibir y presentar, un amplio y heterogéneo patrimonio bibliográfico, histórico y documental, siempre al servicio de toda nuestra comunidad. A través de las páginas Facebook y Web, el repositorio, en forma de efemérides, difunde, cada día, los más variados sucesos y acontecimientos de la historia de Chivilcoy, como una forma de promover y estimular, un mayor conocimiento y apreciación, de nuestro pasado lugareño. El Archivo Literario Municipal, constituye una obra cultural, tangible y efectiva, con una labor realizadora, firme y constante, que se traduce después, en resultados reales y concretos. El Archivo, rescata, conserva y salvaguarda, investiga y difunde el ayer; manteniendo vivos, el pasado de Chivilcoy, la memoria de la ciudad y nuestra historia local. Los hombres, al igual que los árboles, se conocen y aprecian por sus propios frutos.
Procurador Dr. Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y del Salón del Periodismo Chivilcoyano, y miembro correspondiente de la Academia Porteña del Lunfardo.
Germán Carlos Nicolini, máster en P. C. e Informática, secretario técnico del Archivo Literario Municipal.
Tres sonetos lunfardos alusivos, de Carlos Armando Costanzo.
Casita de Tucumán
Hoy, te juno otra vez, feliz y piola, en tu lunga pachorra provinciana, con tu pinta de ayer, posta y ufana, tu fragancia y tu sala más chipola. Hoy te juno, te bato una parola, me aproximo, canchero, a tu ventana, y te pido, casita tucumana, que escuchés mi chamuyo y me des bola… Hoy, te juno otra vez, esta matina, y sé bien, que palpita la Argentina, en tu cuore patriótico y tu esencia… Porque un yorno, de tantos que pasaron, en tu zapie, unos tordos declararon, la debute y gloriosa independencia.
Al Dr. Francisco Narciso Laprida
Don Francisco Narciso de Laprida, hoy, lo juno, a lo lejos, de repente, y lo siento en el cuore, claramente, de manera debute y conmovida. Y me copan su parla decidida, su pulenta de firme presidente, su guapeza de tipo muy valiente, el final tan fulero de su vida… Hoy, lo juno en la casa tucumana: El Congreso, de facha soberana, los chamuyos, la jeta jubilosa… Y manyando la historia y el pasado, puedo verlo en el bronce más dorado, de una Patria bien posta y luminosa.
Vieja Patria
Vieja Patria, de lunga y rica historia, que cinchás, de hace tiempo, cada día, y con mucha polenta y valentía, vas pispeando tu firme trayectoria. Vieja Patria – laureles, bronce y gloria -, que te siento al igual que un buen gomía, con tu aguante banana, tu energía, tu debute recuerdo y tu memoria… Vieja Patria, de embale y fortaleza, un gran cacho de fe, clara nobleza, macanuda pasión, flor de pujanza… Yo te quiero pedir, morfi y laburo, la honradez, los valores y un futuro…, un futuro bien posta, de esperanza.
Publicación didáctica y evocativa del Archivo Literario Municipal, con motivo de la celebración del Bicentenario, de la gloriosa declaración de la Independencia Nacional, en la ciudad de San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1816; una fecha trascendental y memorable, en la historia de la argentinidad.
En Chivilcoy, el 6 de noviembre de 1866, al bautizar la Corporación Municipal, por la iniciativa de Don Manuel Villarino, los distintos paseos públicos, a una de las plazas, se le asignó la denominación de 9 de Julio. Asimismo, el 15 de mayo de 1897, el Honorable Concejo Deliberante local, a través de una ordenanza general de nomenclatura, le impuso a la calle Nro. 53, el nombre de 9 de Julio, y a la 64, el del Dr. Francisco Narciso Laprida, presidente del Congreso Tucumano, que juró la feliz y soñada Independencia, de nuestra Patria.
En 1916, al conmemorarse el Centenario de la Independencia, se decretaron cuatro días feriados: seis, siete, ocho y nueve de Julio, y en nuestra ciudad, como adhesión a tan importantes festejos, se embanderaron edificios estatales y privados; se ofició un solemne Te déum, en la iglesia Nuestra Señora del Rosario; se llevaron a cabo, representaciones teatrales y veladas artísticas, y asimismo, se disputó un encuentro futbolístico, entre los equipos de los clubes deportivos, Racing y Gimnasia y Esgrima, con la victoria de Gimnasia. En la noche del 9 de Julio, se encendieron fuegos artificiales, frente al Palacio Municipal. Por entonces, ejercía el cargo de intendente de la comuna, Don Prudencio Segundo Moras (1854 – 1939), quien había asumido el 1 de enero de 1915.
El 9 de Julio de 1816
El 9 de Julio, de pronto, llegó, y la Independencia, feliz, declaró. El 9 de Julio, tan noble y tan fiel, que lleva en el alma, un verde laurel. El 9 de Julio, – aliento y pasión -, y un grito que anuncia, la nueva Nación. La historia lo nombra, de un modo ejemplar: El 9 de Julio, no se ha de olvidar.
Casita de Tucumán
Casita antigua y querida, del recuerdo y la emoción, los aromas del pasado, la ventana y el salón. Casita del dulce ensueño, y del encanto especial, el escritorio, el tintero, y la reja colonial. Casita humilde y sencilla, que el tiempo no ha de vencer, y que guarda en su recinto, esas voces del ayer. Reliquia sagrada y pura, con su patio y su zaguán. Baluarte y eterno emblema, casita de Tucumán.
Los congresales
Los gloriosos congresales, con su profundo sentir, a Tucumán arribaron, dispuestos a de debatir. Y así entonces, se reunieron – palpitante corazón -, y juntos, bien proclamaron, una nueva y gran Nación. Los gloriosos congresales, de firme tenacidad, amaban el alma criolla, y la hermosa Libertad. A esos próceres ilustres, volvamos a recordar, porque soñaron la Patria, y la supieron fundar.
Oración del 9 de Julio
Este nueve de Julio, yo quisiera, elevarle al Señor, humildemente, la plegaria más dulce y más ferviente, en favor de mi Patria, que la espera. Y pedir por su dicha duradera, su progreso tenaz y permanente, sus valores, su impulso tan valiente, su heroísmo y su fibra duradera. Implorar la justicia y la armonía, el trabajo y la paz de cada día, la honradez y el amor que no se alcanza… Y soñando otro tiempo de nobleza, presentir una Patria de grandeza, con un nuevo destino de esperanza.
Patria nuestra
Patria nuestra, que hoy, tan injustamente, vas sufriendo la angustia y la pobreza, la gran desesperanza, la tristeza, y el dolor de algún niño careciente. Patria nuestra, que lloras diariamente, la falta de trabajo y de grandeza; quieto el brazo y vencida la cabeza, con un gris nubarrón, sobre tu frente… Te pedimos – profundo sentimiento -, que recobres tus fuerzas y tu aliento, y que al fin, te levantes, vigorosa… Para ser otra vez – claro destino -, la expresión del espíritu argentino, y esa Patria de ayer, feliz y hermosa.
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