
La capilla «Nuestra Señora de los Dolores», de la localidad rural de Ramón Biaus, inaugurada el 12 de febrero de 1917, gracias a la iniciativa, la profunda devoción religiosa, y la gran labor hacedora, de Doña Zenobia Ramollo de Patrón, esposa del fundador y propulsor del pueblo, Don Arturo L. Patrón.
El 12 de febrero de 1917, hubo de llevarse a cabo, la feliz y auspiciosa inauguración, de la capilla, de la localidad rural de Ramón Biaus, la cual, se colocó, bajo la santa y protectora advocación de la Virgen, Nuestra Señora de los Dolores, cuya festividad religiosa, se conmemora, el 15 de septiembre, de cada año. La citada capilla, de una armoniosa y bella conformación arquitectónica, surgió merced a la clara iniciativa, la profunda devoción espiritual y, la gran voluntad realizadora, de Doña Zenobia Ramallo de Patrón, esposa de Don Arturo L. Patrón, recordado fundador y propulsor de Ramón Biaus, quien efectuó el respectivo trazado y el fraccionamiento de tierras, del futuro pueblo. El 15 de marzo de 1909 – la memorable fecha fundacional -, hubo de inaugurarse, la correspondiente estación ferroviaria, y unos días más tarde, el 21 de marzo, se desarrolló el remate o subasta, de los lotes y quintas. Doña Zenobia Ramallo de Patrón, con especial empeño, esfuerzo y paciente dedicación personal, promovió una colecta, para recaudar fondos dinerarios, destinados a la erección de la capilla; sumándose a dicha empresa, noble y generosa, todo el vecindario de Ramón Biaus, y en particular, las familias: Dillon, Duffy, Bius, Dessein, Saraví, Tiscornia, Arias, Ferretti y Dotti. Se organizaron, respondiendo a ese fin, distintas hermesses, que contaron con el apoyo amplio y desinteresado, de la población del lugar. Tiempo después, un fuerte y violento huracán, provocó la voladura, del techo de la capilla; pero la ardorosa fe cristiana y el extraordinario tesón y firme impulso, de Doña Zenobia Ramallo de Patrón, posibilitó su ansiada reconstrucción. Con posterioridad, hubo de levantarse, la “casa parroquial “de la capilla, durante la década de 1940, a través de la gestión de un subsidio nacional, que se otorgó mediante sendos decretos, del 29 de julio de 1944 y el 22 de agosto de 1945. El primer sacerdote, que tuvo a su cargo, los oficios y cultos litúrgicos de la capilla de Ramón Biaus, fue el presbítero Pedro Ondarçuhu, titular de la parroquia San Pedro Apóstol de Chivilcoy, entre el 22 de noviembre de 1908 y el 2 de marzo de 1929. Le sucedieron, en esas funciones, pastorales y evangelizadoras, el presbítero Dr. Luis Ramón Conti, el presbítero Pedro Giamichelli, el presbítero Julio Ballesteros, el presbítero Juan Daniel Petrino, el presbítero Dante Vega, y en la actualidad, el padre Jorge Chueca. Por otra parte, a lo largo de los años, de un manera ferviente y sostenida, realizaron una importante obra de catequesis o enseñanza, de la doctrina y los principios religiosos, la propia señora Doña Zenobia Ramallo de Patrón, la señorita Sara Patrón, la señora Guillermina Hardie de Dillon, la señorita Evelina Duffy, las señoritas Dessein, y las señoritas, Amelia y Elisa Álvarez.
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