Los 85 años de la trágica muerte del gran intérprete del Tango, Carlos Gardel, el 24 de junio de 1935.

 

El inolvidable Zorzal Criollo y el eterno Morocho del Abasto, visitó nuestra ciudad de Chivilcoy, en cuatro oportunidades: 1912, 1921, 1925 y 1933.

Se cumple el 85 aniversario, de la trágica y muy luctuosa desaparición física, del gran intérprete del Tango, Carlos Gardel, quien dejó de existir, a la temprana edad de 44 años, el lunes 24 de junio de 1935, como consecuencia de un grave accidente aéreo, registrado en el aeropuerto de Medellín (Colombia). El inolvidable Zorzal Criollo y el eterno Morocho del Abasto, había nacido en Toulouse (Francia), el 11 de diciembre de 1890, y por sus extraordinarias cualidades vocales, su profundo carisma, su cautivante magia y su peculiar encanto, logró trascender el tiempo y el olvido, brillando para siempre, como una estrella rutilante y luminosa, en el amplio cielo de la historia, de nuestra música popular argentina.

Carlos Gardel, hubo de visitar Chivilcoy, en cuatro memorables oportunidades, dignas del sentido recuerdo y el emocionado homenaje:

La primera, fue el 6 de abril de 1912, y el dulce y melodioso Zorzal Criollo, arribó a nuestra ciudad, en compañía del guitarrista Francisco Martino, presentándose en distintos bares o fondas, de la pintoresca barriada de la Estación ferroviaria Norte y la plaza España, y en una confitería, denominada “La copita de plata” o “La tacita de plata”, sita en la intersección de las calles Belgrano y Deán Funes. Allí, podemos observar una placa evocativa, colocada el 11 de diciembre de 2015, por la ponderable iniciativa del conocido vecino Roberto José Piedegrosso, lamentablemente fallecido, en marzo de 2016.

La segunda, se registró los días 6 y 7 de agosto de 1921, y el Morocho del Abasto, junto a José Razzano – conformando el famoso dúo Gardel-Razzano -, brindó su actuación, en la sala del cine – bar “Radium”, ubicado en la intersección de las calles San Martín y 25 de Mayo, en la esquina del Palacio Municipal y frente a la plaza principal de Chivilcoy. Puntualicemos que, en dicho cine –bar Radium, se proyectaban películas mudas – propias de la época -, y se ofrecían diferentes espectáculos de índole musical.

La tercera, aconteció en 1925, y Carlos Gardel, se presentó con José Razzano, en la sala del imponente y majestuoso teatro Español, perteneciente a la Asociación Española de Socorros Mutuos, y situado sobre la avenida Soarez. El mencionado teatro Español – toda una magnífica obra arquitectónica y, un auténtico baluarte y colosal monumento histórico de nuestra ciudad -, se había inaugurado el 3 de septiembre de 1888.

La cuarta y última, se produjo los días 5 y 6 de agosto de 1933, y Carlos Gardel, ofreció sus magistrales interpretaciones, en la sala del cine – teatro “Metropol”, de la Sociedad Operaria Italiana. El Zorzal Criollo, estuvo acompañado por sus guitarristas, Julio Domingo Vivas, Ángel Domingo Riverol, Guillermo Desiderio Barbieri y Horacio Petorossi.

     DÉCIMA A CARLOS GARDEL

Hoy, recordarlo quisiera,

junto al farol de la esquina,

bien peinado a la gomina,

con su estampa arrabalera.

Y en la noche callejera,

de los sueños y el amor,

como un milagro mayor,

se oye la voz de Gardel,

que de un modo vivo y fiel,

cada vez canta mejor.

Procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

 

 

 

 

 

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