El Día del Peluquero. Nombres de épocas pasadas. Un Centro Unión de Peluqueros, fundado en 1906 y una celebración de 1951.

Una histórica y memorable celebración del Día del Peluquero, el 25 de agosto de 1951, cuando se llevó a cabo, un cordial almuerzo, de sincera unión y fraternal camaradería, en el domicilio del señor Rizzi, padre del conocido docente, investigador y comentarista radiofónico, profesor Francisco Rizzi. Dicha finca, se encontraba ubicada, en la calle Chacabuco Nº 20, y fue el escenario, de una animada y significativa reunión de colegas, que congregó a numerosos peluqueros, de nuestra ciudad, y de varias localidades rurales, del distrito de Chivilcoy.

El 25 de agosto, hubo de celebrarse el Día del Peluquero, como un especial reconocimiento, a este simpático  y entrañable oficio, que siempre supo conquistarse, el sincero afecto de la gente, el vecindario y la comunidad. Y una fecha así, también nos invita, a la cálida y emocionada recordación, de diferentes nombres, de épocas pasadas; los cuales, hubieron de conformar y constituir, toda una extensa galería y, el fructífero y rico historial, de una actividad bien arraigada, en la vida y el corazón popular de la ciudad.

En las páginas de la Guía Aramburú, editada hacia el año 1907, por el agente judicial y comercial, Justo Aramburú, dentro del rubro de “Peluquerías y Perfumerías”, podemos rescatar los nombres, de Vicente Anivale, Nicolás Basilio, Juan Bassino, Francisco Cavallado, Francisco A. Cerone, Vicente Cotignola, Miguel Di Santi, Braulio Díaz, Florindo Dugo, José Ercole, Francisco Falabella, Antonio Fernández, Isidro Forastiero, José y Nicolás Giangiuglio, Victorio Grilli, Nicolás Guida, Octavio Laborde, Miguel López, José y Venancio Mangino, Miguel Mendella, Antonio Miri, Domingo Martelli, Luis Natale, Antonio Nervegna, Jacinto Orlando, Luis Pianelli, Luis Raviolo, Nicolás Salicone, Francisco Smargassi, José Testa y, Juan B. Valentino, Algunos de aquellos peluqueros, que figuran en la nómina citada, eran inmigrantes, de origen italiano, quienes habían arribado al país, y a nuestra ciudad, con nobles y esperanzados anhelos y sueños, de progreso y futuro. El 23 de octubre de 1906, hubo de fundarse en Chivilcoy, un Centro Unión de Peluqueros, una entidad local, que se hallaba presidida por Miguel López, e integrada por Vicente Cotignola, Antonio Nervegna, Jacinto Orlando, Braulio Díaz, Francisco Testa, José Testa, Cayetano Lungarelli, Aníbal Vicenzi, Juan Gianguglio, Víctor Grizzi, José Miri, Nicolás Basilio, Francisco Ferrero, Luis Pianelli, Francisco Smargassi y José Mangino.

En una Guía Comercial, editada por la compañía del Ferrocarril del Oeste, en 1935, bajo el rubro “Peluquerías”, encontramos los nombres, de los hermanos Cicarelli, Pablo Caliaci, Enrique Limongelli, Francisco Lorenzo, Cayetano Lungarelli, Ángel Mariani, Antonio Mundo, Luis Natale, Carmelo Princioti, Juan Ricardi, Agustín y Fioravanti Romano, Rutilio Russo, José Testa, Amadeo Velluci, Antonio Vívora y Francisco Ferreri. En dicha Guía, aparecen asimismo, diferentes reseñas, de localidades rurales, de nuestro partido bonaerense de Chivilcoy, y allí, entre otros rubros y actividades, que se desarrollaban en aquellas poblaciones de campaña, podemos hallar los nombres, de distintos peluqueros. En Ayarza: los hermanos Dou y Bruno; en Palemón Huego: Ángel Bentre, Leandro Cabral y Nicolás Espíndola; en La Rica: José Hestari y Severo Montivero; en Henry Bell: Adolfo Cibelli, Ángel Gentile y María Ganullo; en Benítez: Nicolás G. Amalfi y Manuel Sarmiento, y en Gorostiaga: Manuel Alonso y Juan Repeto.

Por otra parte, en una Guía, del distrito de Chivilcoy, de 1947, en la sección “Peluquerías”, podemos encontrar los nombres, de César Barca, Amadeo Bellucci, los hermanos Cicarelli, Antonio De Lorenzo, José Ferrante, Francisco Ferrero, Cayetano Lungarelli, Ángel Mariano, Luis Natale, Juan Ricardi, Fioravanti Romano, Rutilio Russo, Salvatore y Postiglione, Tita O. de González, José Jayo, María C. Mongilio y Vicente Alberto. Respecto de las localidades rurales del distrito, en Benítez, surgen los nombres, de Manuel Sarmiento y Alfredo Calvi, y en Ayarza: Francisco Bruno y Orlando Dou.

El 25 de agosto de 1951, hubo de llevarse a cabo, un almuerzo de camaradería, y un ameno y fraternal encuentro de peluqueros, en el domicilio del señor Rizzi, ubicado sobre la calle Chacabuco Nro. 20. Aún se conserva, una fotografía de aquella memorable reunión de peluqueros, donde junto al señor Rizzi, se observa la presencia, de los hermanos Cicarelli, Laurella, Peluso, Petraglia, Serio, Laurenzano, Bravo, Giarraputo, Salvatore, Asesore, Esmeraldo, Luna, Sáliche, Mundo, Barón, Sessarego, Ferrante, Lettieri, Pérez, Papasidero, Gianino, Bellusci, Argentieri, Vidal, Bergamini, Faraglia, Macedonio, Semellis, Butaffuoco, Ferrer, Risso, Mariano, Ferrari y Bivona.

Además, en la Guía PYDU (Publicitarios y Dibujantes Unidos), que realizó en 1968, el muy talentoso e inolvidable dibujante y gran pionero de la publicidad chivilcoyana, Agustín Domingo Guasco (1917 – 1975), surgen los nombres, de Rafael Macedonio, Adolfo Bergamini, José Sáliche, Domingo Prizzi, José Lettieri, Peluso, Nicolás Rossi, Carlos Argentieri, Atilio Biondo, Alfonso Lombardo, Jesús Faraglia, EuraldoLettieri, Luis Petraglia, DerlisHerbón, Antonio Troitiño, Salvatore, E. M. Anselmo, Mary Speranza, Rosa de Papasidero, Elisa Anselmo, Etelvina E. de Peli, S. y E. Monteseirín, Gladys A. Gandolfo, Mabel Aída Cagnone, Evelia Frachia, Lina de Ligaluppi, Marta E. Porras, etc. En la localidad rural de Moquehuá, en tanto, encontramos los nombres, de Aída de Echevory, Juan  Rossi, Ciriaco Capodiluppo, Héctor Moyano y Lindor Bustos. La mencionada Guía, le dedicó un elogioso y merecido comentario, al peluquero Don Antonio Troitiño, subrayando que, “era un  ejemplo, del hombre que pudo prosperar, dignificando su profesión. Se inició en 1940, en la barriada de la estación Sud; representó al centro de peluqueros de Chivilcoy, y asistió a diferentes congresos, nacionales e internacionales”. La nota, remarcaba y puntualizaba su “Vocación de peluquero, que lo indujo a buscar un perfeccionamiento, realizando numerosos cursos, muchas veces, a costa de su economía y de sus días de descanso”. Sin dudas, fue Don Antonio Troitiño, fallecido hace ya, algunos años, todo un aleccionador y bello modelo de trabajo, honradez y perseverancia, como un gran exponente, de la tijera y la navaja.

Al peluquero chivilcoyano, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Hoy, lo nombro al peluquero, de mi barrio y de la esquina, con su entrega bien genuina y su espíritu sincero. Entusiasmo verdadero y especial cordialidad, su fiel laboriosidad, es un sello permanente, regalándole al cliente, su sonrisa y su amistad.

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