La celebración en Chivilcoy, del 9 de Julio de 1973

La celebración cívica, del 9 de Julio de 1973, en la ciudad de Chivilcoy. Desde el palco oficial, usó de la palabra, el entonces asesor letrado de la Municipalidad local, Dr. Obdulio Aníbal De Vito, quien infortunadamente, dos años más tarde, fue secuestrado, en la aciaga noche, del 17 de diciembre de 1975, y apareció muerto, en cercanías de la localidad bonaerense de Cañuelas, junto al joven abogado chivilcoyano, Dr. Oliverio Luis Capellini. El Dr. De Vito, tenía, en aquel momento 33 años de edad.

La página evocativa de la fecha, la destinaremos a recordar la celebración, del 157 aniversario, de de la histórica y memorable Independencia Nacional, que hubo de llevarse a cabo, aquí, en nuestra ciudad, el lunes 9 de Julio de 1973, durante la gestión comunal, del intendente Edgar Ángel Frígoli, quien había asumido, como titular del Departamento Ejecutivo del municipio, breve tiempo antes, el 25 de Mayo de 1973. Dicha ceremonia oficial, se realizó frente al Palacio Municipal, a partir de la hora 10, cuando se efectuó, la respectiva concentración, de autoridades, delegaciones escolares y, público en general, delante de la citada sede gubernativa. A las 10.15, comenzó el acto, con el izamiento de la enseña patria, en el mástil ubicado, en la propia acera del Palacio Municipal; tarea a cargo, del secretario de Gobierno, de la comuna, Dr. Héctor Genaro Trezza, quien hubo de presidir la ceremonia, en representación del intendente. Se entonaron luego, las estrofas del Himno Nacional Argentino; se pronunció, después, una oración litúrgica, de carácter religioso, en acción de gracias, y seguidamente, recitó un poema, de índole alusiva, a esta singular y gloriosa efemérides cívica, la alumna de séptimo grado, de la Escuela primaria Nro. 6 “Bernardino Rivadavia”, Nancy Graciela Polli. Con posterioridad, usaron de la palabra, el consejero escolar, Don Enzo Alfredo Balducci, y el asesor letrado de la Municipalidad local, Dr. Obdulio Aníbal De Vito, quien expresó, en uno de los fragmentos, de su alocución: “Dado el especial momento político, que vive nuestro país, y como mejor homenaje y recordación, a quienes en 1816, declararon la Independencia, es necesario que todos, nos hagamos un replanteo, acerca del real valor, de ser independientes, y de los distintos factores determinantes, para ser dependientes. El general Juan Domingo Perón, en la misma histórica Casa de Tucumán, declaró la Independencia Económica, reafirmando la importancia que ella adquiere, para el destino de un país. Todos debemos tomar conciencia, que la única forma de llegar, a la Independencia total, es llevando adelante, la auténtica revolución, de la que serán protagonistas, únicamente aquellos, que sientan la verdadera necesidad, de liberar, definitivamente, a nuestra Patria; los que, en última instancia, no tengan compromisos, con los reales enemigos externos, o con los apátridas internos”. En el final, del mencionado acto, se cumplió con la correspondiente desconcentración, de las distintas delegaciones escolares, de enseñanza primaria y de nivel secundario; el cuerpo de Bomberos Voluntarios, y el público presente. En horas de la tarde, desde las 14.30, en los ámbitos deportivos, del inolvidable y muy querido Estadio de la Federación, hubo de disputarse, un cotejo futbolístico, entre la primera división del club Atlético Independiente, de nuestra ciudad, y el equipo de tercera división, del club Independiente, de Avellaneda.

Corazón de la Casa tucumana, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador, del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Corazón de la Casa tucumana, que estás lleno, de voces y de gloria; de clamores y gritos de victoria, de emoción y de fuerza americana. Corazón, que me abriste la ventana, del sagrado recinto de la historia, donde guardas, tu nítida memoria, para nuestro presente y el mañana… Corazón, de valientes congresales, garra, bríos, fragancia de rosales, calidez y patriótica experiencia… Hoy, quisiera pedirte – firme anhelo -, que palpite por siempre, en nuestro suelo, tu latido de hermosa Independencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *