Recordando al prestigioso farmacéutico, Julio César Correa (1907 – 1978).

El caracterizado y prestigioso, farmacéutico local, Julio Cesar Correa, un hombre de firmes principios y valores morales, gran conducta, de rectitud y honradez y una prolongada y fecunda trayectoria profesional. Hoy, lo evocamos, con un auténtico y verdadero ejemplo de vida, para nuestra comunidad.

La página evocativa de la fecha, la dedicaremos a la cálida y sentida recordación, de la destacada y prestigiosa figura, del reconocido farmacéutico local, Julio César Correa, un hombre que, a través y a lo largo, de su fiel y sostenida trayectoria profesional, supo caracterizarse y distinguirse, por sus altos principios éticos y valores morales, su probidad y rectitud de conducta, su particular vocación de servicio, su bien demostrada honestidad personal y, su tan sólida y apreciable, formación cultural y humanística. Gran amigo, de los libros, la buena lectura y el estudio, como asimismo, de las expresiones estéticas y creativas, en el campo del arte, cultivó el dibujo, con auténtica y verdadera inclinación, constante y generosa entrega y, un profundo y apasionado entusiasmo; hubo de participar, en distintas y numerosas muestras o exposiciones, de índole colectiva, y en una de ellas, – en el salón “Dr. Teodorico Nicola -, logró obtener, por los méritos de su obra, una medalla, de plata y oro.

Perteneciente, a una calificada y tradicional familia lugareña, había nacido en 1907, y era uno de los hijos, del ilustre médico, Dr. Carlos Andrés Correa, un eminente y notable representante, de la salud y la noble profesión de curar, quien vio la luz, en la provincia de San Juan, el 4 de febrero de 1877, y dejó de existir, en Chivilcoy, en 1963. Julio César Correa, tras finalizar la etapa del colegio secundario, ingresó a las aulas, de la Facultad de Bioquímica y Farmacia, de la Universidad Nacional dela Plata, obteniendo, su respectivo título de farmacéutico, hacia el año 1935.

Tiempo después, hubo de abrir las puertas de su farmacia, ubicada sobre la calle Humberto 1ro. Nro. 86 – teléfono U. T. 860 -, y en dicha actividad, de una manera seria, escrupulosa y comprometida, volcó sus amplios conocimientos, su mayor empeño realizador y, sus mejores anhelos, ilusiones y esperanzas. Con un especial cariño por la química y las diversas tareas de laboratorio, cuidadosa y pacientemente, solía efectuar la preparación de recetas y medicamentos; evidenciando su vasta capacitación y su clara eficiencia.

En el plano social, de un modo espontáneo y desinteresado, integró las filas, de distintas instituciones locales, como la Agrupación Artística, y fue uno de los fundadores y propulsores, de la “ DrogueríaChivilcoy”, presidiendo el  directorio, de la mencionada entidad.

El farmacéutico, Julio César Correa, falleció, a los 71 años de edad, el 9 de abril de 1978. Hoy, a más de cuatro décadas, de la desaparición física, rescatamos su distinguida personalidad, y su edificante y hermoso ejemplo moral, de trabajo, integridad e inquebrantable honradez.

Décima al farmacéutico, por el procurador Carlos Armando Costanzo, fundador y director – organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Puedo verlo, diariamente, laborioso y servicial, con su gesto más cordial y su actitud transparente. Y al brindarse así, a la gente, – demostrada idoneidad -, sé que entrega su amistad, en cada medicamento, como un hondo sentimiento, por nuestra comunidad.

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