El recuerdo del poeta, escritor y docente, profesor Miguel A. Tarzia (1895 – 1948), y del “Himno del Colegio Nacional de Chivilcoy”, de 1932.

La página evocativa de la fecha, de una forma nostálgica y sentida, nos aproxima el recuerdo, del polifacético y destacado poeta, escritor, investigador y docente, profesor Miguel Anuncio Tarzia, de quien se ha cumplido, el 71 aniversario, de su desaparición física, después de toda una proba y meritoria existencia, consagrada a las actividades educacionales, el cultivo de las letras, la profunda lectura, el análisis filosófico, la creación lírica y, los bellos sueños. El profesor Tarzia, había nacido en San Miguel de Tucumán, hacia 1895, y en 1922, hubo de arribar a  Chivilcoy, desempeñándose, desde ese momento, como catedrático de francés, en las aulas del viejo Colegio Nacional, de nuestra ciudad, inaugurado el 17 de mayo de 1914; el cual, funcionaba, por entonces, en una antigua casona, arrendada a la familia Badano, sita en la intersección de las calles, San Lorenzo y Garibaldi. El profesor Tarzia, era traductor público, del citado idioma, y de un modo paralelo, supo desarrollar, una entusiasta e infatigable labor, en el campo de la poesía, la literatura y, el quehacer cultural, de nuestro medio; caracterizándose por su auténtica y fluida inspiración, sus fervorosas y apreciables inquietudes, su gran voluntad realizadora y, sus múltiples conocimientos.

Autor de distintos libros, en los que supo volcar, su verdadera vocación artística, su sólida erudición, su exquisita sensibilidad interior y, su claro y elevado pensamiento, de las obras editadas, mencionaremos los volúmenes: “Sombras”, de 1919, “Ella y otros poemas”, de 1927, “Ensueño y acción” – un interesante y valioso conjunto de ensayos y trabajos, dedicados al mundo de la filosofía -, que entregó a la estampa, en 1934; “Carducci: La vida, el hombre, la técnica de su creación poética” – un libro, sobre el eximio vate italiano, José Carducci, Premio Nobel de Literatura, en 1906 -, de 1936, y “El romero visionario”, de 1938. Asimismo, le pertenece al profesor Tarzia, una minuciosa e ilustrativa investigación histórica, respecto de la fundación de Chivilcoy, aquel lejano y memorable 22 de octubre de 1854, y también, acerca de la apasionante y rica personalidad, los diferentes aspectos biográficos y, la intensa y muy positiva acción, de la ilustre figura fundacional, y del gran pionero y propulsor, de nuestra ciudad, Don Manuel Antonio del Carmen  Villarino (1815 – 1868). Dicho trabajo, data de comienzos, de la década de 1930, y fue publicado, hacia 1934, 1935, 1939 y 1944, en diarios y revistas locales.

El profesor Tarzia, compuso la letra, del “Himno del Colegio Nacional de Chivilcoy”, cuya música, corresponde al talentoso y destacado compositor y docente, profesor Luis Manzanos Miranda – fallecido en 1934 -, quien en esa época, ejercía la enseñanza, en el mencionado establecimiento educativo. La partitura de dicho Himno, la hubo de editar, la Sociedad Cooperadora del Colegio Nacional, en el mes de mayo de 1932, y se imprimió, en los talleres gráficos de Julio Korn, ubicados en la avenida Corrientes Nro. 931, de la Capital. El vibrante y emotivo Himno, fue dedicado al entonces rector del Colegio Nacional, arquitecto Don Abel Basso Dastugue, y al vicerrector del establecimiento, Dr. José María Moras. En el Archivo Literario Municipal, conservamos una de las partituras de aquel hermoso Himno, editado, como decíamos, en mayo de 1932, al celebrarse el 18 aniversario, de la apertura del Colegio Nacional, en  1914.

También, merced a sus genuinos y significativos conocimientos de heráldica, el profesor Tarzia, diseñó en  la década de 1940, un escudo de Chivilcoy, el cual, al cabo de los años, hubo de constituir una base, concreta y fundamental, para la confección del actual escudo, de nuestra ciudad, aprobado en el mes de noviembre de 1977, bajo la gestión municipal del ingeniero José María Ferro.

Hombre dinámico y laborioso, fiel a sus principios y valores morales y, sus firmes e insobornables convicciones ideológicas, en 1945, atravesó la función pública, como interventor del Consejo Escolar, de nuestro distrito. El profesor Miguel Anuncio Tarzia, falleció en esta ciudad, joven aún, a los 53 años de edad, el 27 de agosto de 1948. Hoy, lo recordamos, como un edificante y honroso ejemplo, que enalteció la enseñanza, las letras y, el ámbito cultural de Chivilcoy.

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