Un recuerdo fotográfico, de nuestro ayer chivilcoyano…

La imagen fotográfica, que ahora, ofrecemos, corresponde al inmueble del antiguo y, seguramente, ya olvidado Hotel “Buenos Aires”, el cual, se hallaba ubicado, junto al Palacio Municipal, de nuestra ciudad, frente a la plaza principal 25 de Mayo. Dicha estampa, curiosa y llamativa, por cierto, que rescatamos del profundo y siempre sorprendente baúl de la historia lugareña, data del año 1910, y traduce y refleja, la sostenida y apreciable actividad comercial, de este muy acreditado hospedaje, que funcionó durante varios años, brindando su cordial atención y sus excelentes servicios, a una numerosa y distinguida clientela, de huéspedes. En una interesante publicación, de aquella época (1910), en tiempos del trascendental y glorioso Centenario de la Patria, leemos: “El Hotel Buenos Aires, es sin disputa uno de los mejores del Oeste, como continuamente, lo hemos oído repetir a los muchos viajantes que allí se alojan. Este establecimiento cuenta, con piezas lujosamente amuebladas, salones comedor y departamentos para familias; los pasajeros son atendidos, con la misma prontitud y esmero, que en el mejor hotel de la Capital. Sus tarifas, sumamente moderadas, tienden  aumentar sus favorecedores, y el que por primera vez concurre, es cliente seguro de la casa, atraído por el trato agradable de sus dueños y el esmero con que son atendidos por el servicio, sirviendo a la vez de propagandistas.

El señor Francisco Vieytes (hijo), tiene como social industrial al señor Corujo, el cual atiende el servicio de cocina, siendo un chef de primer orden, circunstancia que hemos tenido oportunidad de comprobar. La posición inmejorable que ocupa el Hotel, al lado del Palacio Municipal, es la razón porque concurren allí los hacendados y agricultores y gran número de viajantes, de manera que es incesante el movimiento, no interrumpido un solo instante.

Lujosas habitaciones, bien amuebladas, convidan al viajero a descansar en el hotel de los señores Vieytes y Corujo; un comedor espléndido, cuartos de baño y otras dependencias muy bien instaladas, completan el confort del hotel.

Su cocina puede, sin exageración, competir con la del mejor hotel de la Capital, pues su chef señor Corujo, como antes lo expresamos, tiene una mano especial para la preparación de exquisitos y suculentos platos. Nuestro grabado da una idea aproximada de las proporciones e importancia del Hotel Buenos Aires, cuyas comodidades y confort no son superadas por ningún otro hotel del partido.

Hoteles como éste, se necesitarían mucho en los diversos pueblos de nuestra campaña, porque en la mayoría, el viajero no encuentra más que verdaderas fondas, donde no se puede estar con comodidad.

No terminaremos esta reseña, sin dedicar una palabra de felicitación y aliento a los progresistas propietarios del Hotel Buenos Aires, quienes se han hecho acreedores al aprecio y estimación del vecindario de Chivilcoy, por sus prendas de carácter”.

De acuerdo con la información histórica que poseemos, en la década de 1930, existió en ese mismo  lugar, una casa de pensión o alojamiento, donde residió, durante breve tiempo, el gran escritor Julio Florencio Cortázar, quien había arribado a Chivilcoy, a comienzos del mes de agosto de 1939, para ejercer la enseñanza, como docente de Historia, Instrucción Cívica y Geografía, en las aulas de la Escuela Normal Mixta “Domingo Faustino Sarmiento”. Poco después, el profesor Cortázar, se trasladó a la memorable pensión de la familia Varzilio, sobre la calle Pellegrini Nro. 195, y allí, permaneció hasta su alejamiento, de nuestra ciudad, a principios del mes de julio de 1944, cuando partió hacia la provincia de Mendoza, al ser designado catedrático, de la Universidad Nacional de Cuyo.

En la década de 1970, el inmueble del viejo y, hoy, desconocido Hotel Buenos Aires, fue adquirido por el municipio, bajo la gestión del ingeniero José María Ferro, y se incorporó así, a la estructura administrativa de la comuna, funcionando allí, en la actualidad, algunas dependencias y reparticiones, del propio Palacio Municipal.

 

El 27 de abril de 1927, un grupo de entusiastas y activos jóvenes de la época, establecieron las firmes y duraderas bases fundacionales, del club Atlético La Pampa, el cual, a lo largo de más de nueve décadas, ha cumplido una importante trayectoria institucional; desarrollando, una intensa y vasta labor, en el campo de distintas prácticas y disciplinas, de orden deportivo. En un comienzo, la citada entidad, jubo de contar con un equipo de fútbol, que participó en diferentes torneos de la Liga Chivilcoyana, hasta fines de los años 60. Durante el curso de su prolongada y rica historia, ha sido, sin dudas, un verdadero ejemplo, de crecimiento y progreso, social y comunitario.

El 27 de abril de 1979, se registró, en las instalaciones, del Estadio Centro, del club Gimnasia y Esgrima, de nuestra ciudad, el feliz y promisorio debut, del Ballet Folklórico Chivilcoyano, fundado y organizado, por los profesores de danza nativa, Liliana López y Juan Carlos Risso. Dicha agrupación coreográfica, ha llevado a cabo, durante 40 prolongados y fecundos años, un sostenido y singular itinerario artístico y creativo, con numerosos espectáculos y puestas en escena, aquí, en nuestra ciudad, en el país y en el exterior; transformándose, de un modo legítimo y merecido, en un auténtico y verdadero embajador, del folklore, las expresiones autóctonas y argentinas y, la cultura de Chivilcoy. Y nosotros, como recuerdo y homenaje a su memoria, le decimos a Liliana López: Agitando tu pañuelo, en la danza de la vida, te fuiste – suave partida -, a una azul peña del Cielo. Y como un tierno consuelo, lleno de fe y emoción, nos quedó tu corazón, de folklore y primavera, con aires de chacarera, dulce zamba y pericón.

El 29 de abril de 1962, se llevó a cabo la ceremonia oficial, de imposición del nombre de Fray Mamerto Esquiú, a la Escuela primaria Nro. 24, que había sido fundada en el año 1902. La denominación, de dicho establecimiento educativo, con una larga y apreciable trayectoria, en el campo de la enseñanza, nos recuerda la ilustre y alta figura, del gran sacerdote y orador sagrado argentino, nacido en 1826 y fallecido en 1883, quien pronunció, célebres y memorables sermones, dedicados a la Constitución Nacional, sancionad en Santa Fe, el 1 de mayo de 1853.

El 29 de abril de 1962, en los ámbitos del Palacio Municipal, se registró el importante debut, de la siempre recordada Orquesta de Cámara de Chivilcoy, que creó y organizó, en 1961, el destacado y prestigioso músico, compositor y docente, profesor Pascual Antonio Grisolía (1904 – 1983). La citada agrupación orquestal, cumplió una sostenida y valiosa trayectoria artística, de más de una década; ofreciendo su último concierto, en el salón de la Escuela Normal “Domingo Faustino Sarmiento”, el 9 de diciembre de 1973.

El 29 de abril de 1971, en el marco de una significativa ceremonia, comenzó su labor, de docencia y enseñanza, la Escuela Media Nro. 202 “República Federativa del Brasil”, la cual, había sido creada, por una resolución del Ministerio de Educación, de la provincia de Buenos Aires, el 10 de marzo, de ese mismo año. El primer director, de dicho establecimiento, de instrucción pública, fue el inolvidable profesor de Historia, Julio Caggiano.

Carlos Armando Costanzo, fundador y director-organizador del Archivo Literario Municipal y el Salón del Periodismo Chivilcoyano.

Germán Nicolini, Máster en P.C. e Informática, secretario del Archivo Literario Municipal.

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